6 consejos para evitar que los niños digan palabrotas

consejos para que niños no digan palabrotas

“Mamá tonta”, “tete imbécil” o simplemente “joder”, son algunas de las perlas que he comenzado a oír recientemente por parte de mi hijo de tres años. En ocasiones me pregunto ¿por qué tiene que decir estas palabrotas cuando nosotros en casa no las decimos?, pero luego me sorprendo a mi misma soltando algún “joder” delante de él, con lo que, sí, nosotros los padres tenemos mucho que ver con que ellos digan tacos. Aunque no solo evitando desde casa las palabrotas van a dejar de decirlas ya que en el colegio hay niños mayores que las dicen, también las ven en televisión, familiares cercanos, etc.

Así que recientemente he llegado a preguntarme ¿cómo puedo hacer para que mi hijo no diga tantas palabrotas?. Como en muchas otras ocasiones he recurrido a la que, para mi, es una de las grandes guías en cuanto a la crianza de los hijos se refiere. Estoy hablando de la psicóloga y escritora Rosa Jové, más concretamente de su libro “La crianza Feliz”, una obra imprescindible para echar mano a ella ante cualquier duda en lo que se refiere a la crianza de nuestros hijos.

Los niños llegan a una edad en la que van ganando autonomía con respecto a los padres, comienzan a ir al colegio, corren, saltan y cada vez su lenguaje es más amplio, con lo que utilizan más el lenguaje. Rosa Jové sitúa esta etapa entre los 3 y los 5 años, aunque destaca que cada niño es un ser único y tiene una evolución única, al igual que cada familia aborda y el tema de las palabrota de una manera distinta (no todos consideramos como palabrotas las mismas palabras).

Debemos tener en cuenta que una palabrota en boca de un niño de esta edad es “nada”.  Cuando nuestro hijo nos llama “tonta” o “idiota” no quiere realmente hacernos llegar el significado de la palabra, realmente hace uso de esos insultos porque es incapaz de encontrar otras palabras para expresar su estado de ánimo. Debemos tener en cuenta que los niños, como nos pasa a los adultos, pasan a lo largo del día por infinidad de situaciones que pueden llevar a estresarlo o hacerle enfadar (su amigo no quería jugar con él, la maestra le ha reñido, los papás han llegado tarde de trabajar…), y para expresarse utiliza las palabras más malas que conoce en ese momento.

Debemos entender esto antes de utilizar la reprimenda ante estas situaciones. Lo primero y primordial es mostrar empatía hacia los sentimientos de nuestro hijo o hija y mostrarle cariño y comprensión, intentar observar qué puede estar sintiendo para desbordarse de esa manera e insultar. De esta forma nos será más fácil reconducir la situación con éxito.

Por lo tanto, de la manera en la que reaccione el adulto ante estos insultos dependerá mucho de que el niño siga utilizando esta conducta o no, por lo que necesitamos saber qué podemos hacer nosotros:

1. Dar ejemplo: si no nos oyen a nosotros decir palabrotas no las dirán. Como he dicho antes, hay otros entornos fuera de la familia donde escucharán palabrotas, pero si no queremos que las digan lo primero es que nosotros no debemos hacerlo.

2. Evitar reír o sonreír ante cualquier palabrota suya o de otra persona: el niño debe observar en nosotros un rechazo absoluto por cualquier comportamiento insultante que realice otra persona, o veamos en televisión. Es lógico pensar que si le estamos diciendo que una palabra es ofensiva no nos haga gracia después al oírla a otra persona o en un programa de televisión.

3. Explica de forma sencilla y clara que estas palabras ofenden, molesta, que no son respetuosas y si se las dijeran a él, tampoco le gustaría que le trataran así.

4. Ofrece alternativas: aportemos a nuestros hijos alternativas para que puedan expresar esos sentimientos o situación en la que se encuentran.

5. Inventar palabras nuevas y divertidas (entre niño y adulto) para sustituir a una ofensiva.

6. Ofrecer lecturas que podamos compartir en las que los personajes digan palabras, expresiones, exclamaciones… divertidas, ya que seguro encuentre alguna que le guste para incorporara a su repertorio.

Si tras llevar a cabo estos consejos el problema persiste, quizá sea hora de replantearse el problema y valorar otras causas como:

¿Le dedicamos suficiente atención?: en ocasiones puede que cuando se “porte bien” no le hagamos caso y cuando se “porta mal” dejemos todo lo que estamos haciendo para ocuparnos de él. El niño prefiere a su padre por encima de todo y lo único que quiere es que le haga caso.

¿Estamos siendo demasiado rígidos con su educación?: que el niño diga de vez en cuando “tonta” no quiere decir que sea un mal hablado o que diga muchas palabrotas. Hay que valorar si estamos siendo demasiado rígidos con su educación. Como he dicho antes, existen infinidad de tipos de familia, y cada una pondrá el nivel que crea oportuno en cuanto a las palabras que considera palabrotas en boca de sus hijos.

En casa nos encontramos ahora mismo en pleno proceso de aplicación de los 6 consejos que nos ofrece Rosa Jové en su libro “La crianza Feliz” y ya se ven resultados desde un primer momento, aunque aún es pronto para hablar ya que esto es un trabajo de años.

¿Te encuentras o has pasado por esta situación?, ¿conocías estos consejos?, me encantaría poder escuchar tus experiencias y si tienes algún consejo más también me vendría  genial :) puedes dejarlo en un comentario ¡gracias!.

Si te interesa saber más sobre este maravilloso libro “La crianza feliz” puedes adquirirlo aquí.

Photo Credit: greg westfall. via Compfight cc

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5 comentarios

  1. yarilis fraga   •  

    Son mellizos varones y no paran de decirla para reírse entre ellos. No se qué hacer pues cuando no la dice uno el otro va y empieza, como una letanía. Por fa, dime qué. Otra cosa hacer

    • María del Mar   •     Author

      Cambia esas palabras por otras, inventa palabras que suenen divertidas y se las dices cuando digan palabrotas. Prueba a ver que tal y me cuentas 😉
      Gracias por pasarte por aquí

  2. sandra   •  

    Mi hijo tiene 27 meses y desde hace cosa de mes o mes y medio cada vez que quiere algo o hacer algo y se le dice que no te dice tont@ mama o abuelo o tito o quien sea que le haya dicho que no y luego te dice vete y ya estoy desesperada y no se que hacer porque esta ya que no le echo cuenta o le digo que eso no se dice e incluso va a pegarme ami o a quien se lo este diciendo. El ademas cuando ve algo que le gusta mucho o se sorprende con álgo que le gusta dice ostiaaa pero lo que hacemos es que no le echamos cuenta pero lo que mas me preocupa es lo de tonto y tonta :( que puedo hacer? Ya he intentado hablar con el, reñirle, que diga otra palabra en vez esa,,etc

    • María del Mar   •     Author

      Observa si en su entorno más cercano se repite mucho esa palabra, a veces no nos damos cuenta pero somos nosotros mismos los que decimos las palabrotas sin darnos cuenta. Muchas veces nos sale de forma coloquial. Quizás ahora es muy pequeño para entender que no tiene que decir esa palabra “tonto” pero tú díselo de forma respetuosa y llegará un momento que lo entenderá.

  3. Mercedes   •  

    Q tal…bueno mi hijo tiene cerca de 5 años y cuando se molesta dice tonta y tonto ya sea a mi o a cualquiera..y ya deduje q es x los dibujos que ve..aparte .se enoja muy rapidisimo y x mas que le hablo..no hace caso..y hasta quiere pegar..ya despues de media hora o mas..se disculpA x un buen rato..q significa esta reaccion?no se que mas hacer..aconsejeme..mil gracias.

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