Siempre vas a ser una mamá primeriza

siempre vas a ser una mama primeriza

Desde que he sido mamá por segunda vez me vienen a la mente situaciones que he vivido con mi hijo cuando era un bebé, toda la experiencia que tengo hasta ahora me hace vivir de forma distinta la crianza de esta niña. A la vez me doy cuenta que para mi hijo siempre voy a ser una mamá primeriza y seguramente le toque “soportar” cosas que su hermana no tenga que hacerlo. ¿Es cierto eso de que los primogénitos pagan el pato?

En mi primer embarazo tanto mi pareja como yo leímos muchísimos libros sobre crianza y nos sentíamos bastante preparados para la llegada del bebé, aunque la teoría la teníamos bastante clara nos dimos cuenta que en la práctica hay que improvisar muchas veces, y que por muy seguro que te sientas con respecto algunas cosas siempre vas a tener dudas como padre primerizo que eres. Recuerdo que cuando mi hijo tenía 15 días nos fuimos al hospital porque se le llenó la cara de granitos y se le puso muy roja, allí nos dijeron que esto era bastante normal en los bebés, sobre todo cuando engordan y crecen rápidamente, es debido a la grasa que contiene la leche materna. Allí nos miraron como si estuviésemos locos por haber llevado al bebé por unos granitos pero ¿y si se llenaba todo el cuerpo? ¿y si no se le quitaban nunca? ¿y si lloraba porque le molestaban? ¿y si era la varicela? Nuestra preocupación era máxima y ante cualquier signo de enfermedad íbamos al pediatra.

A nuestra hija le ha pasado lo mismo con los granitos y la reacción no ha sido la misma, le hemos puesto la crema que nos recetaron la otra vez y solucionado. Con los cólicos pasa un poco lo mismo, con mi hijo los vivimos de una manera muy intensa, el niño lloraba horas y horas y no podíamos hacer casi nada para que se calmara, habíamos leído que no necesitan ningún medicamento para los cólicos así que nos armamos de paciencia e hicimos bastante ejercicio dando largos paseos por el pasillo para calmar su llanto. Con mi hija no sabemos todavía si tiene cólicos algún día o no, algunas noches está un poco intranquila y le cuesta coger el sueño pero no vemos ese desconsuelo que veíamos en nuestro hijo ¿o la experiencia nos ha relajado y eso hace que los bebés se relajen?

En una charla del pediatra Carlos González se trató este tema y él decía lo siguiente: “Cuando tu primer hijo tiene 3-4 años insistes en que se vista solo, a veces incluso te puedes enfadar porque no lo hace y piensas que es porque no quiere. Con el segundo no te pasará porque sabes que algunos niños de esa edad todavía necesitan ayuda para vestirse”. A mi misma me aconsejo armarme de paciencia con el primero porque es el que más la va a necesitar ya que para él siempre voy a ser una mamá primeriza.

¿Os sentís menos seguras con vuestro primer hijo que con el segundo? Me encantaría leer vuestras experiencias en los comentario.

Photo Credit: Scott SM via Compfight cc

¡Comenta y comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *