¿Los adultos podemos jugar en la calle?

los adultos jugar en la calle

Desde que me convertí en madre soy más observadora, a veces me es difícil desconectar y pensar en cosas más triviales, no puedo evitarlo, aunque vaya sola por la calle sin mis hijos observo el mundo maternal que me rodea. Mi última fijación ha sido observar cuántos padres juegan por la calle con sus hijos, te puedo decir que son muy pocos o incluso ninguno. Los parques tampoco están llenos de adultos que juegan con los niños aunque sean un lugar de ocio infantil, algún padre se anima a jugar al balón, otro ves que se lanza a jugar al pilla-pilla pero tímidamente pero la gran mayoría no pasa de ayudar a su hijo a tirarse por el tobogán grande, empujarle en los columpios o hacer un castillo en la arena para vigilar que el niño no coma tierra.

La mayoría de parques está lleno de mamás sentadas en los bancos hablando unas con otras, cuando tienen cierta edad se puede hacer eso pero yo personalmente me sorprendí cuando empecé a ir al parque con mi hijo y reclamaba jugar conmigo todo el rato, incluso con casi 4 años que tiene ahora la mayoría de días quiere que juegue con él. Esta observación la hago porque si los padres nos quitáramos el peso de ser adulto que diariamente cae sobre nosotros durante un ratito cada día seguro que seríamos más felices ¿no crees?
Hay días en los que no me apetece jugar libremente por la presión de sentirme observada por los demás adultos, cuesta dejar esos pensamientos de lado y volver a ser niña otra vez, el estrés  diario también afecta a que no podamos conectar con nosotras mismas, la mayoría de veces vamos corriendo de un lado a otro sin tiempo a dejarnos llevar.

Imagina una ciudad llena de adultos que van junto a sus hijos en monopatín, que van saltando por los cuadrados rojos de las aceras (los blancos no vale pisarlos), que hacen carreras de carros, parques donde los padres se organizan para hacer una ginkana con sus hijos, se tiran por los toboganes y disfrutan de ese momento de desconexión del mundo adulto que tanto necesitamos. Una cosa tengo clara, los gimnasios se verían afectados por este motivo ya que si alguna vez te has pasado un buen rato jugando en el parque con tu hijo habrás comprobado que terminas hecha polvo y puede que hasta con agujetas 😀

¿Eres de las que se lanza a jugar por la calle y el parque o de las que lo hacen tímidamente?

Photo Credit: ninat78 via Compfight cc

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4 comentarios

  1. JESSICA JIMENEZ   •  

    Muy interesante comentario, lo consideraré, gracias!

  2. Vicky   •  

    Tienes toda la razón, en los parques los padres no juegan, me he fijado que lo único que hacen en hablar entre ell@s y llenar los parques de colillas y cáscaras de pipas, para que mi peque de 9 meses no pueda jugar ni hacer castillos en la arena.
    Mi bebé tiene solo 9 meses casi 10 y aún no”juega” pero le encanta que le cante y que baile con ella en brazos y lo hago en casa, en la calle, en el super, no me vergüenza y estoy deseando que sea mas mayorcita para poder jugar con ella, ya sea a los castillos, a la comba o a la goma.

    Un abrazo

  3. Judith   •  

    Qué interesante observación!
    Yo soy de las que hacen lo que el cuerpo le pida. Hay días en los que me encanta jugar con mis hijos en el parque, de las que van saltando al colegio, jugando al pilla pillla, al veo-veo, a cantar, y bailar. Pero otros días simplemente no me apetece, porque estoy más cansada, menos animada, o por lo que sea. Esos días intento adaptar mis necesidades a las de mis hijos, realizar juegos más tranquilos que a ellos les diviertan y que a mí no me cansen tanto. Escuchar nuestro interior y seguir sus consejos.
    Muchas gracias por el post.

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